La cocina mediterránea se puede considerar casi una dieta vegetariana en cuanto a los beneficios que nos aportan alimentos naturales como frutas, verduras, legumbres, cereales y por supuesto, el aceite de oliva. Entre otros, evita la obesidad y las enfermedades cardiovasculares, reduce niveles de colesterol y triglicérido en sangre, es antioxidante y un excelente aliado contra la diabetes.

Es curioso ver la relación entre la forma de ser de distintos pueblos y el alimento que ingieren. Por ejemplo, los japoneses antes de occidentalizarse, eran un pueblo con una personalidad rígida, fuerte. Su alimentación estaba basada en alimentos cocidos y salados, arroces y algunos vegetales en forma de raíces y muy poca fruta.  Los pueblos del trópico, con una personalidad relajada y más pasivos, basan su alimentación en frutas, verduras crudas y legumbres. Los nórdicos con su temperamento austero de pocas palabras y mucha capacidad para el trabajo, basan su alimentación en alimentos de alto contenido proteínico, leche y sus derivados, es decir exceso de grasas saturadas.

Somos lo que ingerimos? Hay muchos especialistas en cocina vegetariana que recomiendan comer de acuerdo a nuestra personalidad. Si una persona es extrovertida, dinámica, activa, la comida tendrá que ayudarla a equilibrarse consumiendo poca cantidad de aceites y grasas y llevar una alimentación vegetariana. En cambio, una persona introvertida, tímida o pasiva, no debería tomar dulces, frutas o verduras crudas en exceso porque quitan energía y sería conveniente tomar alimentos potentes, cereales con mayor contenido en grasas como avena o maíz.

Se dice que Alicante es tierra de cuatro cocinas capaces de conformar un estilo culinario con el arroz como ingrediente estrella. Dependiendo de la zona y su climatología, su cocina es más o menos proteínica, más o menos ligera. Tenemos la cocina de la costa (arroces, paellas, fideuas), la cocina de la huerta en la comarca del Bajo Segura con platos típicos con ingredientes comunes con la cocina murciana,  en tercer lugar la cocina de la montaña con olletas y pucheros en la que se mezclan cereales, legumbres y verduras y por último, la cocina de la meseta, con migas, gachamigas, trigos, pistos y gazpachos. Todo esto sin olvidar sus deliciosos postres como el turrón de Jijona, también los dátiles, nísperos, higos y otras frutas naturales de la tierra y regado con excelentes licores típicos de la zona (cantueso, herbero, paloma) y caldos con denominación de origen como vinos tintos mediterráneos, con cuerpo, muy bien estructurados y muy buena calidad.

La cocina mediterránea es una de las más sanas del mundo y está asociada a la longevidad. Tenemos muchos y variados restaurantes en Alicante para disfrutar de la cocina vegetariana. Algunos de ellos con influencias de cocinas tradicionales de otros países, otros han sabido elaborar una gran cantidad de recetas de platos tradicionales utilizando toda la variedad de vegetales que nos proporciona nuestra tierra.

Autor: Maria Luisa Antón Sánchez (Alumna del curso Cmua 2)