Oro líquido en la provincia en forma de aceite de oliva Virgen Extra “Masia El Altet”. Se obtiene de las aceitunas que se recolectan en el olivar de la finca rústica que se denomina con el mismo nombre, sita en el término municipal de Alcoy en plena montaña alicantina; la mitad del predio rústico está ubicado en pleno parque natural de La Sierra de Mariola, y la otra mitad en la ladera norte del parque natural de la Font Roja, a una altitud comprendida entre los 780 y 830 metros sobre el nivel del mar, con un peculiar microclima mediterráneo con gran influencia continental, de inviernos muy fríos que hace casi inviable el cultivo del olivo, primaveras y otoños muy cortos y veranos templados.

Es decir, el aceite de oliva virgen extra “Masia El Altet” es de los denominados “de Pago” o ” de Cosecha Propia”, proveniente de los olivares sitos en dicho predio rústico. La incidencia del especial microclima, interviene de forma muy notable sobre el resultado final en la calidad del aceite de oliva, ya que la finca rústica Masia El Altet, está a unos treinta kilómetros en línea recta del mar mediterráneo, combinándose la suavidad ambiental que proporciona dicho mar mediterráneo con el clima continental de montaña, provocando que desde mediados del mes
de septiembre hasta finales del mes de abril se produzcan diariamente abundantes rocíos matinales. El fundo rústico, está ubicado en el angosto valle denominado Polop, rodeado de montañas, pinos, carrascas, sabinas, enebros, salvias, tomillos, romeros, ajedreas, poleos, musgos, etc… en un paraje de extraordinaria belleza, que glosó el ilustre botánico e historiador Don Antonio Cavanilles, en su libro “Observaciones” sobre la historia natural, geográfica, y agrícola sobre el “Reino de Valencia”, en el año 1797.

En cuanto al cultivo del olivar, (14.000 árboles aproximadamente), éste, se realiza mediante el sistema de no laboreo a suelo desnudo, con la aplicación de herbicidas degradables en un pequeño espacio de tiempo, y no residuales; el marco de plantación es de siete por siete metros; periódicamente se efectúan en el ciclo vegetativo, análisis foliares al efecto de poder detectar alguna carencia de nutrientes y corregirla, con el fin de que el árbol y su fruto esté en inmejorables condiciones. El abonado se realiza a través del riego por goteo, y mediante aplicaciones foliares; la detección de algún tipo de plaga, se visualiza diariamente a través de cebos atrayentes repartidos por toda la finca, y para su eliminación se utilizan los productos que ofrece el mercado, con menor incidencia sobre el medio ambiente y la fauna. Tales cuidados culturales, permiten que se produzcan unos frutos impecables, exentos de cualquier picadura de insecto o de cualquier hongo. La recolección se realiza inmediatamente cuando la aceituna está en su grado de maduración denominado “Pre Envero”, es decir, cuando el cincuenta por ciento aproximadamente de la misma, va del color verde amarillento al amoratado rojizo con pocos frutos negros, y es precisamente en ese momento cuando el zumo de la fruta, conserva las mejores cualidades “Organolépticas y de Sabor”; tal recolección se realiza en el menor espacio de tiempo, con máquinas vibradoras de los troncos provistas con paraguas invertido, al efecto de conseguir una uniformidad en el estado fenológico de la aceituna, y el menor daño en la epidermis del fruto.

Al realizar la plantación de olivos en el año 1985, se contó por una parte con olivos centenarios existentes en dicha finca rústica desde tiempo inmemorial, y por otra, se contó con los mejores expertos en la materia, al objeto de diseñar según el terreno y clima, las clases varietales de olivos que pudiesen conformar la mejor calidad del aceite de “Coupage o Blend”, aportando aromas y sabores de una mayor intensidad y complejidad; dichas variedades son las siguientes:

– Picual: un 60%
– Arbequina: un 20%
– Blanqueta, Genovesa, Alfafarenca (autóctonas): un 20%.

Una vez recogida la aceituna, ésta, se moltura en la almazara de forma inmediata y consecutiva, teniéndola en funcionamiento por la noche si fuera menester; el sistema de extracción se elabora con maquinaria de alta tecnología por el sistema de dos fases a muy baja temperatura (24-25 grados centígrados); ese sistema de extracción es muy complejo, ya que los tiempos de molturación se alargan considerablemente, y se producen unos desperdicios grasos en los orujos del orden del cinco por ciento, no siendo en ningún caso el rendimiento neto de aceite obtenido superior al 13,5 por ciento. Extraído el aceite, con posterior decantación natural, se almacena en depósitos de acero inoxidable, en un espacio climatizado sin luz e inocuo, con conservación bajo nitrógeno, gas inerte capaz de bloquear cualquier proceso de disminución de cualidades, y bloqueo del posible enranciamiento. La base fundamental para obtener un aceite de Calidad Extrema e seguir el producto a lo largo de todas las etapas del proceso, sin  abandonarlo nunca. Para lograr calidad, se tiene que vivir en los olivares como es el presente caso, no bastando únicamente estar físicamente en el momento de la cosecha, sino que se debe observar el árbol durante todo el año, para llegar a la transformación en un estado perfecto. Además durante la extracción y la conservación en bodega, todo debe realizarse bajo constante vigilancia, ya que ninguna operación admite que se cometan errores, siendo en esta fase donde se elabora el producto de la forma mas natural posible.

Su aceite, además de cosechar importantes premios del sector,  ha obtenido tras los distintos paneles de cata a los cuales se ha enviado la distinción de “Calidad Excepcional”, siendo la ficha de cata la siguiente:

– Percepción de los posibles defectos: ninguno.

-El aceite de oliva virgen extra “Masia El Altet”, lo han definido los expertos profesionales catadores, como un producto excelente, muy complejo, y con una gran personalidad.

-En cuanto a la percepción olfativa, resulta, un aceite de oliva virgen extra muy fresco, elegante y equilibrado, con flavor de aromas vegetales muy pronunciados, alcachofa, almendras verdes tendrales, escarola, hierba verde recién cortada, tomate, plátano verde, y hierbas aromáticas.

-En cuanto a la percepción gustativa, resulta un aceite de oliva virgen extra, muy denso y dulce, con matices bien definidos de alcachofa, almendras verdes, café, tomate verde tirando a kiwi, flores blancas y plátano verde; igualmente muy elegante y equilibrado, con un punto de suave picante, y un retrogusto muy persistente en boca.

Para finalizar, nadie mejor que su propietario, D. Jordi Petit, para comentarnos y guiarnos a través de una visita a la finca sobre esta maravilla alicantina de merecida fama mundial.