El mes de mayo, por referencia, el mes del Níspero de Callosa d’en Sarrià, con una Denominación de Origen Protegida creada el 14 de junio de 1991 que protege e identifica el cultivo del níspero en diecinueve municipios de la Comunidad Valenciana pertenecientes a las comarcas de la Marina Baixa y el Campo de Alicante que son Alfaz del Pi, Altea, Beniardá, Benidorm, Benifato, Benimantell, Bolulla, Callosa d’en Sarrià, Confrides, Finestrat, Guadalest, La Nucía, Orcheta, Polop, Relleu, Sella, Tárbena y Villajoyosa y Aguas de Busot.


Denominado con el nombre científico de Eriobotrya japónica, es un árbol de la familia de las rosáceas, siempre verde y generalmente muy productivo, cuyo orígen remoto se situa en China y Japón. El Níspero es la fruta de pepita que más pronto madura. Utilizado con fines ornamentales en el sudeste asiático, este fruto llega a España de la mano de los marinos mercantes que arribaron a las costas levantinas. El Níspero de Callosa d’En Sarrià presenta característico color amarillo o suavemente anaranjado, sabor dulce o ligeramente ácido, y pulpa amarillenta o blanquecina, de textura brillante, compacta y con piel dura que se desprende con gran facilidad sin embargo. El níspero se consume al natural (ahora es la época) o conservado, ya sea en almíbar o en mermeladas, zumos, licores, etc… También puede ser un componente de guarniciones para carne, postres dulces, helados y es utilizado en la alta restauración por cocineros de todo el mundo.

Se sabe que hacia el año 1.800 fue cuando se comenzó su cultivo. Los jesuitas lo llevaron a la Isla de Mauricio, y de aquí llegó primero a Francia en 1.784 y luego a Italia en 1.812. Después se introduciría en España gracias a un marino mercante llamado el Capitán Roig, que desde Sagunto donde primero desembarcó, se extendió por todo el Levante y Sudeste de la península Ibérica. El Níspero encontró en la cuenca mediterránea la mejor aclimatación debido a la bondad de su clima, y más concretamente dentro de la comarca de la Marina Baixa en la población de Callosa d’en Sarrià.


Es la primera fruta de la primavera y por sus propiedades terapéuticas se puede considerar casi como un ‘medicalimento‘. Para asimilar mejor las propiedades de los nísperos, es aconsejable tomarlos en fresco y como principales propiedades se les puede atribuir las de ser beneficiosos para combatir la diabetes, afecciones gastrointestinales, hepáticas, renales, respiratorias y cardiocirculatorias. Como veis, es una fruta excepcional, con certificación y además alicantina… ¡que más podemos pedir! 😉