Nuestra alicantina fruta se cultiva principalmente en El Campo de Elche, Crevillente y Albatera, está considerado la tierra de las Granadas de Europa, con más de 2500 hectáreas cultivadas. El clima mediterráneo y los fértiles suelos del Campo de Elche dan como resultado, desde hace más de 1000 años, una de las mejores y más valoradas granadas del mundo, la Granada Mollar. La peculiaridad de este fruto es su dulzor particular y la carencia de pepita. El cultivo del Granado Mollar de Elche se ha exportado a muchos países del mundo pero sólo en estas tierras del sur de Alicante alcanza su mayor plenitud, con un volumen de producción aproximado de 40.000 toneladas anuales. La fecha de la cosecha oscila entre septiembre y diciembre, y el manipulado y puesta en el mercado varía en muy pocos días, dependiendo del lugar de recepción. El privilegiado clima y los fértiles suelos hacen esta tierra única para el cultivo de las Granadas Mollar de Elche, a orillas del Mediterráneo, confiriéndole un dulzor particular y un color que puede oscilar desde el crema al rojo intenso, añadiéndole la diferenciación de la carencia de pepita.

Nuestra granada o ‘magrana’ es una de las llamadas “superfrutas” por los compuestos vitamínicos de acción positiva que posee: es rica en antioxidantes y potasio, calcio, magnesio, hierro, manganeso, cobre, zinc y vitaminas C, B, E. Estudios realizados han demostrado que el consumo de Granada ayuda a reducir los niveles de colesterol en el organismo humano. Además, puede contribuir a prevenir enfermedades cardiovasculares y su poder antioxidante, más elevado que el vino tinto o el té verde previene el envejecimiento.

Recientemente, la Asociación de Productores y Comercializadores de Granadas, integrada por 17 firmas de Elche, Crevillent y Albatera, han solicitado la Certificación de Denominación de Origen para la Granada de esta zona, para que concretamente, los frutos lleven el nombre de “granada mollar de Elche”. El presidente de la Asociación de Productores y Comercializadores de Granadas, Andrés Irles, explicó que tras realizar el trámite ante la Conselleria de Agricultura, el organismo autonómico iniciará las gestiones pertinentes con el Ministerio y éste hará lo propio con Bruselas, que será quien tenga la última palabra en el asunto. El objetivo último de esta solicitud es “proteger la granada de esta área, ya que ahora se están plantando en diferentes lugares, como Andalucía, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura e incluso en Cataluña”.