Hace unos días nos levantábamos en Alicante con una noticia del Diario El País que nos alertaba sobre la masiva proliferación de comercios hosteleros en nuestra provincia e incluso se alertaba sobre una posible saturación. Pues si, es curioso y llama poderosamente la atención, pero la crisis que estamos atravesando ha disparado la apertura de negocios hosteleros en Alicante, revitalizando el centro de la ciudad y llenando las calles de bares de cañas, cafeterías, yogurterías o heladerías. Es una salida laboral por la que han optado muchos desempleados pero también es un reflejo del intento de diversificación de algún empresario de la construcción.

En unas declaraciones al mismo periódico, el presidente de la asociación de comerciantes Corazón de Alicante, Vicente Armengol, sitúa el inicio de este boom del sector hostelero a mediados del año pasado. El comerciante asegura, además, que hay un 90% de posibilidades de que un local de calzado o textil que cierra en el centro de la ciudad “se redirija a hostelería” al volver a subir la persiana. Una situación que está obligando a muchos restaurantes a reinventarse, al prever la opción de servir comida para llevar a precios más económicos que lo que cuesta en el establecimiento, “una posibilidad que antes no existía”, apunta Armengol.

Alquilar locales en el centro aún resulta caro pese a bajar un 15% de media. El florecimiento del sector hostelero en el centro de Alicante es la tendencia más destacada que vive la ciudad, pero no la única. En los distintos barrios de Alicante están proliferando fruterías, kebabs o tiendas de comida para llevar. La rotación, además, es muy elevada. Hasta el punto de que no es extraño ver negocios que abren y cierran en cuatro o cinco meses o cómo un local es ocupado por dos o tres negocios distintos en muy poco tiempo.

Pese a ello, el presidente de los comerciantes recuerda que hay todavía “muchos locales vacíos”. Y es que aunque los precios de alquiler de los locales comerciales pueden haber bajado, aún parece que el precio no es lo suficientemente atractivo para animar a más gente a abrir negocios. .