
Si tienes un bar, restaurante o negocio de hostelería, seguramente ya estabas pensando en adaptarte a Veri*factu, porque su implantación para sociedades estaba prevista para el 1 de enero de 2026… pero ahora se ha confirmado un cambio importante: la entrada en vigor se aplaza.
La nueva hoja de ruta queda así:
- Empresas (Impuesto de Sociedades): obligatorio desde el 1 de enero de 2027.
- Autónomos y resto de negocios: obligatorio desde el 1 de julio de 2027.
En la práctica, esto significa una cosa muy positiva para el sector: más tiempo para prepararse bien, sin estrés y con una transición más ordenada.
¿Qué cambia realmente con el aplazamiento?
Este retraso no elimina la obligación: Veri*factu sigue adelante y será obligatorio, solo que con un calendario más amplio.
Para la hostelería, esto se traduce en tres ventajas claras:
- Más tiempo para adaptarte sin frenar el negocio. Un restaurante no puede “parar para actualizar”. Hay turnos, picos de trabajo, fines de semana, temporadas altas… Este margen permite hacerlo con calma, sin que afecte al día a día.
- Más margen para elegir bien tu solución. No todos los negocios son iguales. No es lo mismo un bar pequeño que un restaurante con delivery, un hotel con varios puntos de venta o un grupo con varios locales. Este aplazamiento te deja comparar y escoger la mejor solución que se adapte al negocio.
- Menos presión inmediata, pero con el mismo destino final. La norma no desaparece. Solo cambia el calendario, así que lo inteligente es usar este “respiro” como oportunidad, no como excusa para dejarlo para el final.
Un calendario más realista para todo el sector
El aplazamiento de Veri*factu da aire, sí. Pero hay una idea importante que conviene tener clara desde ya: no es buena estrategia dejar la actualización para el último trimestre.
En hostelería, los cambios de sistema no se hacen rápidos, actualizar el software requiere tiempo para preparar al equipo, probar los flujos de trabajo, adaptar rutinas de cierre, facturación, tickets y arqueos, y hacerlo además con el local funcionando, algo que no se consigue en dos días, especialmente si esperas al final y llega la temporada de navidad.
El ejemplo lo hemos visto en Glop (software tpv para hostelería) que con sus datos lo explica bien: con más de 18.000 usuarios activos (más de 6.000 son sociedades y estaban obligadas a hacerlo), cuando se comunicó el aplazamiento (2 de diciembre), apenas un 15% había solicitado la activación. Es decir, la gran mayoría lo estaba dejando para las últimas semanas, y esa fotografía era muy parecida en todo el mercado.
¿El riesgo de esperar al final? Muy sencillo:
- No habrá margen real para implantarlo con calma.
- Se acumularán miles de actualizaciones a la vez.
- Muchos negocios se verán obligados a hacer el cambio con prisas, justo cuando más cuesta.
Por eso, este nuevo calendario es una buena noticia si se aprovecha para prepararse poco a poco, no si se deja para dentro de un año.
Si ya activaste Veri*factu en 2025: ¿Puedes desactivarlo y volver atrás?
Con el aplazamiento a 2027, muchos restaurantes que ya activaron Veri*factu se hacen la misma pregunta: “¿puedo desconectarlo y volver al modo anterior?”. La respuesta es importante y conviene explicarla bien.
Según las FAQ de la Agencia Tributaria, si un negocio empieza el año en modo “no Veri*factu” puede pasarse voluntariamente a Veri*factu en cualquier momento, pero una vez que cambia a Veri*factu debe mantenerse en esa modalidad, como mínimo, hasta el fin del año natural. Es decir, hasta el 31 de diciembre de ese año.
Dicho de forma sencilla: si ya diste el paso y empezaste a facturar con Veri*factu, sigues igual. El aplazamiento solo cambia cuándo será obligatorio para todos, pero no invalida ni deshace lo que ya está activo. Además, haberlo implantado antes tiene una ventaja clara: te permite rodar el sistema con calma, formar al equipo y llegar a 2027 con todo interiorizado, mientras otros negocios aún estarán empezando.
Aunque Veri*factu se retrase, digitalizar tu restaurante sigue siendo una apuesta ganadora
Que la obligación se mueva a 2027 no cambia lo esencial: los negocios más digitalizados trabajan mejor, venden más y son más rentables.
Actualizar tu TPV o tu sistema de facturación no sirve solo para “cumplir con Hacienda”. En hostelería, la digitalización aporta ventajas muy concretas:
- Más control del negocio:Ventas y turnos, platos más rentables, evolución real de márgenes.
- Menos errores y más agilidad en sala y barra:Comandas claras, tickets sin fallos, cierres rápidos, menos líos en los momentos de más volumen.
- Equipos mejor organizados:Cada empleado sabe qué hacer, todo queda registrado, y el negocio funciona con más orden incluso cuando el responsable no está delante.
- Clientes más satisfechos:Cobros más rápidos, menos esperas, experiencia más fluida.
Por eso, desde GPOS tpv táctil, la recomendación es simple: aprovecha el aplazamiento para modernizarte con tranquilidad. Llegarás a 2027 con el trabajo hecho, el equipo adaptado y el negocio funcionando mejor.

