Frutas del granado, la palmera y primer fruto de la higuera breval, las tres se producen en las fértiles huertas de nuestra comunidad, especialmente al sur de la provincia de Alicante; de ellas podemos obtener sutiles postres.

De la aristocrática granada, -redonda y rematada por una pequeña corona – (resto de los sépalos del cáliz), extraemos unos jugosos y hermosos granos de color carmesí que además de servir para la elaboración de refrescantes macedonias, aportan una brillante y lujosa decoración a multitud de platos.

Del nutritivo dátil maduro, podemos hacer una pasta dulce que sirve de base para la elaboración de exquisitas tartas, también se pueden presentar abiertos por la mitad, rellenos de crema pastelera y salpicados de nuez, etc…

De la deliciosa breva, obtenemos una textura exquisita en sorbetes, biscuits y mermeladas.

Como muestra: la utilización de la Granada por uno de nuestro grandes cocineros, -Alfonso Mira- que ofrece en la carta de su restaurante el “Gelée y cremoso de granada con espuma de yogur”.

Los tres frutos hacen un buen maridaje con el Fondillón, -vino rancio elaborado con la uva monastrell y procedente de la comarca de Vinalopó medio de la provincia de Alicante-.

Mi consejo: déjenlos macerar en ese vino y cuando estén bien impregnados, sírvanlos como una sorpresa en el fondo de una copa, cubiertos por una crema de requesón y espolvoreado con canela… para chuparse los dedos!

Autor: Lucía Canet (Alumna del curso Cmua 2)