Cuando hace miles de años antes de Cristo, los romanos trajeron a la Comunidad Valenciana (antigua  provincia Tarraconense) el arroz, probablemente no podrían imaginar que estaban sentando las bases del ingrediente principal  de la gastronomía alicantina, si bien es cierto que  fue durante el periodo Al-Andalus, cuando al mejorar los sistemas de riego del cultivo del arroz,éste  se convirtió en un elemento básico de las tierras alicantinas.

Porque como dice un antiguo dicho, en Valencia el arroz crece, y en Alicante se cuece.

Desde entonces el consumo y la  preparación del arroz han evolucionado, habiendo adquirido éste casi vida propia y  un protagonismo insólito tanto en la dieta de los alicantinos como en los fogones de los restaurantes de la terreta.

Si nos preguntásemos cuántas clases de arroz  típicos alicantinos existen y nos pusiéramos  a hacer una clasificación, identificaríamos  seguro  más de 100 variedades, que irían desde los arroces secos, melosos, tradicionales, con pescado, marisco, pollo, conejo, caracoles, magro de cerdo…hasta los populares arroz con costra, arroz con bogavante, arroz negro y un largo etcétera.

Hoy en día el arroz alicantino se sigue reinventando gracias al compromiso, experiencia, capacidad de innovación y fusión de los restaurantes alicantinos más prestigiosos, para los que el arroz alicantino aún tiene mucho que decir.

Así pues seguiríamos añadiendo nuevas variedades a la ya larga lista: arroz con verduritas, manzana y foie, arroz meloso al cava con gambas, setas y espárragos, arroz con rape, almejas y boletus…

Autor: Catalina Romero (Alumna del curso Cmua 2)